Historia

Si el pasado abacial de la ciudad representa la página más grande de su historia, muchos otros episodios dejaron su huella en el municipio.

Porte d'entrée de l'abbaye de MarchiennesNo se puede evocar el nombre de Marchiennes sin pensar a su Abadía benedictina fondado en el siglo VII. 

Pero pocas personas saben que la Ciudad y su monasterio fueran víctimas de numerosas invasiones normandas al fin del milenario. Flamenca después de 863, la abadía dependerá del Condado de Flandres hasta el siglo XIII durante el cual pasa al Reino de Francia.

Marchiennes encuentra otras plagas como la Peste Negra que mate más del tercio de la población en 1349. Después la Ciudad pasa bajo la tutela de los Duques de Borgoña al fin del siglo XIV, para depender luego de la Casa de Austria durante dos siglos.

El Renacimiento fue marcado en Marchiennes por el pasaje del abad Jacques Coëne que restauró la abadía. Bajo el reinado de Louis XIV, la Ciudad retornó a los franceses, después de 2 años de contról Hollandés y de un sitio. La Abadía sufrió entonces numerosos daños y fue reconstruida en gran parte en el siglo XVIII por el abad François Hay. Pero dos años después de la Revolución francesa, conoció un desmantelamiento definitivo.
 

Clocher de l'église Sainte-Rictrude Clocher de l'église Sainte-Rictrude  © Office de Tourisme de MarchiennesSituada sobre la Plaza Charles de Gaulle, la iglesia parroquial, de estilo neo-clásico, fue edificada en 1811.

Durante el siglo XIX y el siglo XX, Marchiennes recupera y su industria se desarrolla ( Minas, azucareras, trefilería...).

Una mina de carbón, el hoyo Sainte Barbe, también nació en aquella época. Fue hecha famosa por el escritor Emile Zola que la citó cuarenta y ocho veces en su novela Germinal.

Las dos guerras mundiales causarán a la ciudad daños de los que tendrá dolor de levantarse.

Aparte de la historia de su Abadía, Marchiennes tuvo personajes ilustres como los hermanos Corbineau. El que más marcó las memorias fue Jean-Baptiste-Juvénal que terminó su carrera como General del ejército de Napoleón. Grande pintor surrealista, Félix Labisse, del que algunas de las obras se encuentran en el museo de historia local, nació a Marchiennes en 1905.

 Le Géant Pelotin Le Géant Pelotin  © Ville de Marchiennes

Es interesante subrayar que sobre un plano deportivo, Marchiennes conoció su hora de gloria poco antes la segunda guerra mundial conseguiendo varios títulos nacionales en la disciplina del jeu de paume (juego de pelota). El gigante Pelotin está el emblema del municipio. Fue creado en 2010 para rendir homenaje a este pasado glorioso, como también le hacen los equipos de marchiennes de toda edad que siempre practican la disciplina y perpetuan esta bella tradición.

Hoy, Marchiennes, que cuenta con 4700 habitantes, se extiende sobre más de 2000 hectáreas con una selva comunal que ocupa 800 hectáreas. La Ciudad forma parte del Parque Natural regional Scarpe-Escaut así como de la Comunidad de los Ciudades Coeur d'Ostrevent.

Marchiennes está hoy resueltamente girada hacia el futuro y, segura de su potencial, desea desarrollar su oferta turística y cultural.



Aquí se puede cargar el folleto de acogida